Al Día UNAL
La UNAL actualiza el seguimiento a la comunidad universitaria afectada por el sismo
El nuevo corte del censo identifica 514 personas afectadas y permite precisar las necesidades de estudiantes, docentes, administrativos, contratistas y pensionados. La atención avanza desde la ayuda inmediata hacia el seguimiento de las condiciones de vivienda, económicas, emocionales y académicas.

La Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales, continúa haciendo seguimiento a las personas de su comunidad universitaria afectadas por el evento sísmico. La más reciente actualización, con corte al 25 de agosto de 2026, identifica 514 personas únicas caracterizadas, a partir de la depuración de 541 registros mediante el documento de identidad como criterio principal.
La mayor parte de las personas registradas son estudiantes, con 417 casos (81,1%). Le siguen 39 docentes (7,6%), 26 contratistas (5,1%), 22 administrativos (4,3 %), 7 pensionados (1,4%) y 3 personas sin información sobre su estamento (0,6%). Esta distribución permite orientar el acompañamiento según las condiciones particulares de cada integrante de la comunidad.
Más de 400 estudiantes hacen parte de la caracterización
De los 417 estudiantes registrados, 379 pertenecen a programas de pregrado y 38 a programas de posgrado. En pregrado, los programas con mayor número de personas caracterizadas son Administración de Empresas, con 74 casos; Ingeniería Civil, con 66; Ingeniería Química, con 38; Ingeniería Industrial, con 30; Arquitectura, con 29, e Ingeniería Eléctrica, con 26.
En cuanto al posgrado, la caracterización registra 15 estudiantes de maestría, 15 de especialización y ocho de doctorado. La identificación de los programas permite que las facultades y demás dependencias académicas puedan hacer seguimiento a situaciones que puedan incidir en el retorno, la permanencia y la participación en las actividades universitarias.
El registro también incluye 39 docentes, 22 administrativos y 26 contratistas, vinculados a diferentes departamentos, facultades, oficinas, laboratorios y dependencias de la Sede.
La vivienda sigue siendo uno de los principales retos
Uno de los datos que permite dimensionar las consecuencias del sismo está relacionado con las condiciones de las viviendas. De las personas caracterizadas, 247 reportaron no tener daños en sus viviendas, 117 señalaron daños leves, 69 daños moderados y 81 reportaron inmuebles inhabitables.
Las cifras muestran que, aunque una parte importante de la comunidad no reporta daños, persisten situaciones habitacionales que pueden dificultar el regreso a casa y a las actividades académicas o laborales.
La situación también se refleja en las solicitudes de apoyo. 50 personas manifestaron necesitar alojamiento temporal, mientras que 66 reportaron necesidades relacionadas con alimentación. A esto se suman 85 solicitudes de apoyo psicológico, 21 relacionadas con agua potable y 21 con artículos de higiene personal. En contraste, 339 personas indicaron que no necesitaban apoyo inmediato. Las categorías no son excluyentes, por lo que una misma persona pudo reportar más de una necesidad.
En las respuestas abiertas aparecen, además, situaciones relacionadas con grietas, daños en paredes, necesidad de evaluaciones técnicas, dificultades económicas, búsqueda de alojamiento y afectaciones emocionales. Esto muestra que los efectos del sismo van más allá de los daños físicos de las viviendas y pueden involucrar dimensiones económicas, familiares, sociales y emocionales.
La atención se mueve de la identificación a la gestión de casos
El seguimiento realizado por Bienestar Universitario registra 180 personas con atenciones canalizadas hacia alguna dependencia o profesional. Como una misma persona puede requerir más de un tipo de atención, el número de asignaciones es superior al de personas atendidas.
La mayor cantidad de solicitudes corresponde a Gestión y Fomento Socioeconómico, con 112 asignaciones, seguida de Acompañamiento Integral, con 35; Salud, con 28, y Seguridad y Salud en el Trabajo, con 11. La ruta busca que cada necesidad pueda llegar al área con capacidad para atenderla.
En Gestión y Fomento Socioeconómico, los principales requerimientos están relacionados con mercados (52 solicitudes), alojamiento (24), apoyo económico (19) y apoyo alimentario (10). También se registraron solicitudes de apoyo psicológico, búsqueda de empleo, almacenamiento de pertenencias, matrícula, materiales de construcción, asesoría jurídica y transporte.
Los mercados ya se están entregando
Entre las acciones desarrolladas se destaca la gestión de ayudas alimentarias. De las 52 solicitudes relacionadas con mercados, se registra que 47 personas recibieron al menos una entrega, de acuerdo con las fechas consignadas en el informe.
Las entregas se realizaron de manera progresiva: 11 primeras entregas el 12 de agosto, 28 segundas entregas el 13 de agosto y 20 terceras entregas el 24 de agosto. En total, se registran 59 entregas de mercado en estas jornadas.
El alojamiento temporal constituye el segundo requerimiento con mayor número de registros en Gestión y Fomento Socioeconómico, con 24 solicitudes, mientras que otras 19 corresponden a solicitudes de apoyo económico. Estas necesidades continúan abiertas al seguimiento institucional.
El acompañamiento también atiende las consecuencias emocionales
El Área de Salud registra 28 rutas de atención, de las cuales 26 personas expresaron de manera directa la necesidad de apoyo psicológico. La atención contempla contacto, escucha, orientación y seguimiento, además de acciones de primera escucha, contención emocional, recomendaciones de autocuidado y regulación emocional.
Por su parte, Acompañamiento Integral registra 35 atenciones canalizadas y ha atendido situaciones relacionadas con ansiedad, temor, hipervigilancia, preocupación por la seguridad de las viviendas, dificultades para regresar a los lugares de residencia y afectaciones emocionales asociadas a los cambios provocados por el sismo.
La respuesta incluye también una ruta de orientación jurídica, con 4 atenciones registradas. Estas estuvieron relacionadas principalmente con pólizas y seguros, registro de damnificados, contratos de arrendamiento, disminución del canon cuando el inmueble requiere reparaciones, terminación del contrato cuando la vivienda es inhabitable y otras alternativas jurídicas derivadas de las condiciones habitacionales.
La ayuda también pasa por la logística y el regreso a la Universidad
La atención a la comunidad no se ha limitado a las rutas individuales. El Área de Actividad Física y Deporte participó en la operación logística del centro de acopio para la recepción, organización, registro y entrega de alimentos y otras ayudas destinadas a integrantes de la comunidad universitaria afectados por la emergencia.
A su vez, el Área de Cultura apoyó la organización y el desarrollo logístico de la Semana de Inducción, con el propósito de favorecer el retorno progresivo a la vida universitaria de los estudiantes admitidos, teniendo en cuenta las condiciones excepcionales generadas por el sismo.
De esta manera, la respuesta institucional articula diferentes capacidades: Gestión y Fomento Socioeconómico atiende necesidades materiales, económicas y habitacionales; Salud y Acompañamiento Integral trabajan sobre las dimensiones emocional y psicosocial; la orientación jurídica aborda situaciones relacionadas con vivienda, arrendamientos y seguros; y las áreas de Actividad Física y Deporte y Cultura contribuyen con la logística y la recuperación de los espacios de encuentro universitario.
El siguiente paso: mantener el seguimiento
El nuevo corte del censo no representa el cierre de la atención. Por el contrario, permite identificar cuáles situaciones requieren seguimiento y qué necesidades pueden mantenerse durante el proceso de recuperación.
Entre las prioridades señaladas por Bienestar Universitario están actualizar el censo, hacer seguimiento especial a las viviendas inhabitables o con daños moderados, fortalecer las alternativas de alojamiento temporal, mantener las solicitudes de apoyo económico y alimentario y continuar con la atención psicológica, psicosocial y jurídica.
También se plantea mantener la articulación con los programas curriculares y las dependencias universitarias para facilitar el seguimiento académico y laboral, así como conservar la trazabilidad de las ayudas y gestiones realizadas.
Así, a poco más de dos semanas del sismo, la Universidad cuenta con una caracterización más precisa de las personas afectadas y, sobre todo, con una ruta de atención que permite pasar de la identificación de las necesidades a su gestión y seguimiento. El proceso continúa abierto mientras evolucionan las condiciones de vivienda, bienestar y retorno a la vida académica y laboral.