Al Día UNAL
El agua como eje de cooperación internacional: UNAL Manizales fortalece alianzas académicas para la gestión ambiental
En un contexto marcado por la crisis climática, los cambios en los patrones de lluvia y la creciente presión sobre los ecosistemas, la gestión integral del recurso hídrico se consolida como uno de los principales desafíos ambientales a nivel global. Frente a este escenario, la Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales, promovió un encuentro académico internacional orientado a fortalecer el diálogo científico y la cooperación universitaria en torno al agua, el territorio y la sostenibilidad ambiental.

La jornada fue liderada por Sandra Bibiana Vargas, directora del Instituto de Estudios Ambientales (IDEA) de la Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales, y tuvo como propósito consolidar alianzas académicas y científicas para el abordaje conjunto de la gestión integral del sistema hídrico, una temática que impacta tanto a la región como a otros territorios del mundo.
En la jornada con investigadores de la Universidad Nacional de Colombia, la Universidad de Granada (España) y la Universidad Católica de Santiago de Guayaquil (Ecuador), con el propósito de consolidar alianzas estratégicas en investigación, docencia, extensión y transferencia de conocimiento, con impacto social, ambiental y territorial.
La agenda liderada por el IDEA, se centró en el análisis de problemáticas comunes asociadas al cambio climático, la sostenibilidad del recurso hídrico y la gestión ambiental en contextos urbanos y rurales. Entre los temas abordados se destacaron el monitoreo climatológico en tiempo real, el estudio del agua subterránea, la gestión del patrimonio hídrico, el paisaje cultural cafetero, así como los retos ambientales asociados a la expansión agropecuaria en zonas del norte de Caldas y el acuífero de Santagueda.

Para Freddy Leonardo Franco Idarraga, docente de la Universidad Nacional de Colombia, estos espacios permiten articular la investigación académica con las realidades del territorio y el trabajo directo con las comunidades:
“Una de las fortalezas de la Universidad Nacional es la posibilidad de llevar el conocimiento a las comunidades y construir procesos conjuntos. Trabajamos de la mano con entidades como la Corporación Autónoma Regional de Caldas, desarrollando acciones en zonas como Viterbo, donde el monitoreo del agua, el clima y los sismos se convierte en una herramienta clave para la toma de decisiones y la protección del territorio”.
El profesor explicó que la Sede Manizales cuenta con una red de equipos distribuidos en distintos puntos de la ciudad y la región, que permiten obtener información en tiempo real sobre variables climáticas, microclima, calidad del aire, recursos hídricos y actividad sísmica, una capacidad instalada poco común incluso a nivel internacional.
“Aquí se tiene una medición permanente del clima y del microclima, así como del agua y los sismos. El reto es que ese conocimiento sea comprendido y apropiado por las comunidades, porque socializar la información es tan importante como producirla”, señaló el docente Franco Idarraga.
Desde esta perspectiva, el encuentro también permitió reflexionar sobre la importancia de la participación comunitaria en los procesos de monitoreo ambiental, así como la necesidad de generar confianza y corresponsabilidad para la protección de los equipos y de los ecosistemas, especialmente en zonas rurales y ribereñas.

En el ámbito internacional, Wenceslao Martín Rosales, director de Cooperación al Desarrollo de la Universidad de Granada (CICODE) y la licenciada Paola Mejía de la UCSG, destacaron la relevancia de consolidar una alianza tripartita entre las universidades participantes, con énfasis en la investigación aplicada, la movilidad académica y la formación de estudiantes.
“No se trata solo de reforzar vínculos académicos, sino de construir alianzas que permitan abordar los efectos del cambio climático desde distintos escenarios. Los patrones de lluvia están cambiando: ahora se concentran en pocos días y aumentan los procesos de evaporación, lo que obliga a repensar cómo gestionamos el agua”, explicó Martín.
El investigador subrayó además que, en este contexto, el agua subterránea adquiere un papel estratégico, especialmente como reserva en periodos de sequía, pero advirtió que su mayor amenaza es el desconocimiento.
“El peor enemigo del agua subterránea es no conocerla. Si no se estudia ni se protege, se destruye. Por eso es fundamental contar con mapas de vulnerabilidad y prácticas adecuadas, sobre todo en actividades agropecuarias, para evitar su contaminación y garantizar su sostenibilidad”, afirmó.



El docente de la Universidad de Granada, Martín Rosales, también resaltó que Colombia es vista en Europa como un referente en materia ambiental, tanto por su biodiversidad como por la manera en que integra la investigación científica con los aspectos sociales, culturales y territoriales.
“Instituciones como el IDEA son ejemplo de cómo se puede articular el conocimiento técnico con una mirada social del medioambiente. Aquí se capitalizan saberes diversos y se orientan al cuidado de los recursos naturales”, añadió.
El encuentro permitió identificar intereses comunes para el desarrollo de proyectos conjuntos, el intercambio de estudiantes y docentes, y la construcción de agendas de investigación orientadas a la gestión del riesgo, la adaptación al cambio climático y el uso responsable del agua, tanto en contextos urbanos (como la meseta de Guayaquil) como en territorios rurales y de montaña (zona andina Colombia), donde la predicción climática representa mayores desafíos.
Desde la Universidad Nacional de Colombia, Sede Manizales, este tipo de iniciativas reafirman el compromiso institucional con la divulgación del conocimiento, la cooperación internacional y la construcción colectiva de soluciones frente a la crisis ambiental.
Porque, como coincidieron los participantes, cuidar el agua y el medioambiente es una responsabilidad compartida que empieza en lo cotidiano, pero se fortalece cuando el conocimiento cruza fronteras.