Al Día UNAL
Cinco toneladas de ayuda llegan a Manizales gracias a una red de jóvenes voluntarios
Global Shapers articuló desde Bogotá y Manizales una campaña de solidaridad para apoyar a las ciudades afectadas por el sismo del 10 de agosto. En la capital se habilitaron centros de acopio y, desde allí, se coordinaron envíos de ayudas hacia diferentes territorios, entre ellos Manizales.

La respuesta a una emergencia también puede construirse desde las redes de solidaridad. Tras el sismo del 10 de agosto, integrantes de Global Shapers activaron una campaña para recolectar y trasladar ayudas hacia las ciudades afectadas.
En Manizales, esta iniciativa permitió la llegada de cinco toneladas de insumos procedentes de Bogotá, transportadas en camión hasta el centro de acopio dispuesto en la UNAL Sede Manizales, Campus La Nubia – Edificio S3B. La carga estuvo compuesta por mercados, kits de aseo, pañales, medicamentos, elementos para niños, artículos de refugio, algunos materiales de construcción y ropa, de acuerdo con la información suministrada por el equipo de Global Shapers Manizales.
La articulación local estuvo a cargo de Paola Carmona Castañeda, ingeniera electricista y magíster en Ingeniería Eléctrica, quien actualmente es la curadora de Global Shapers Hub Manizales. La ingeniera Carmona ha trabajado como docente en los laboratorios de la UNAL Sede Manizales y mantiene vínculos con la institución desde su trayectoria académica y profesional. “Teniendo en cuenta que es mi alma mater, pensamos: bueno, traigamos las donaciones acá”, explicó sobre la decisión de canalizar parte de las ayudas hacia Manizales.
Una campaña que conectó ciudades
Global Shapers es una comunidad de jóvenes vinculada al Foro Económico Mundial que desarrolla proyectos de impacto social en diferentes ciudades. Su presencia en Manizales está documentada desde hace varios años y ha incluido iniciativas articuladas con la Universidad Nacional de Colombia.
Tras el terremoto, Global Shapers Bogotá puso en marcha una campaña para apoyar a cinco de las ciudades afectadas: Pereira, Cali, Quibdó, Armenia y Manizales. La iniciativa contó inicialmente con tres centros de acopio en Bogotá y una red de voluntarios para recolectar, organizar y movilizar las donaciones.
La curaduría de Global Shapers Bogotá está a cargo de Natalia Castro Montaña y Anna Ferreira, quien también informó públicamente sobre la campaña y el proceso de recolección de ayudas.







En Manizales, el equipo de curaduría está conformado por Paola Carmona Castañeda; Nicole Aguilera Díaz, estudiante de Ingeniería Electrónica y vicecuradora; y Jhoan Leandro Taborda González, estudiante de Arquitectura y oficial de impacto.
De acuerdo con el balance entregado por el equipo local, 15 Shapers permanecen activos en la campaña de emergencia en Manizales y más de 100 voluntarios externos han participado durante estos 11 días. En Bogotá, la organización reporta 25 Shapers activos y más de 1.000 voluntarios vinculados a la campaña.
Estas cifras corresponden al reporte entregado por los equipos de Global Shapers de Manizales y Bogotá y dan cuenta de una movilización que ha superado a los integrantes formales de la comunidad.
Más allá de la emergencia
La campaña de solidaridad hace parte de una comunidad que desarrolla iniciativas en diferentes áreas. En Manizales, Global Shapers ha participado en proyectos relacionados con educación, medioambiente, salud mental, agua y desarrollo social. Su trabajo también ha sido articulado anteriormente con la Universidad Nacional de Colombia en iniciativas educativas y de formación tecnológica.
Para la Ingeniera Carmona Castañeda, la emergencia permitió poner esa capacidad de organización al servicio de una necesidad inmediata: conectar personas, donaciones y recursos para que llegaran a quienes los requerían. «La unión hace la fuerza y esto lo comprueba: somos una comunidad enorme que se apoya en el camino y cree en el poder transformador de servir», señaló.
La experiencia también refleja el papel que pueden desempeñar las redes juveniles frente a situaciones de emergencia. En pocos días, una iniciativa que comenzó con centros de acopio y voluntarios en Bogotá logró conectar con los esfuerzos de Manizales y materializar el traslado de cinco toneladas de ayuda.
Así, mientras la ciudad continúa atendiendo las consecuencias del sismo, la solidaridad se convierte también en una forma de respuesta: jóvenes que ponen sus redes, tiempo y capacidades al servicio de una comunidad que necesita apoyo.